Contenido de los Textos

Las inscripciones jeroglíficas contienen información que la nobleza maya consideraba digna de ser documentada. Muchas veces el contenido y los temas de los textos variaban dependiendo si los portadores de texto fueron concebidos como monumentos públicos o privados. Por lo general, los portadores de texto levantados en el espacio público cumplían con la función de legitimar el poder político de los gobernantes y sus linajes. Por lo tanto, los textos jeroglíficos esculpidos en estos monumentos se dedican al gobernante como ejecutor de deberes religiosos y guardián del orden cósmico.

En las inscripciones jeroglíficas mayas también abundan textos de consagración que no solo describen la conclusión de monumentos, conjuntos habitacionales o edificios religiosos y funerarios, sino también los rituales celebrados con tal motivo. Frequentemente artefactos y portadores de texto de gran importancia cultural eran adornados con textos autoreferenciales que describen la “biografía” del objeto correspondiente y su uso ritual. Indicaciones biográficas del propietario forman el prólogo de los textos de consagración. Le siguen pasajes que hacen referencia a la construcción e inauguración del portador de texto. Cabe señalar que la información histórica-biográfica, que incluye nacimientos, accesiones al poder, éxitos militares, consagraciones, rituales y relaciones dinásticas, ha sido clave para nuestro entendimiento de la cultura y vida política de las cortes reales en la época clásica.

Los portadores de texto en el espacio privado pueden dividirse en dos clases: a) artefactos portátiles que eran parte de la vestimenta o del equipamiento de los miembros de la nobleza maya y b) cerámica decorada con pinturas polícromas y/o inscripciones. Las vasijas para cacao servían como un tipo de moneda social. Eran piezas de prestigio utilizadas en contextos festivos y recibidas como regalos o tributos por dinastías. En cuanto a sus inscripciones, se trata de fórmulas de consagración y narraciones. Las últimas acompañan y comentan los imágenes que retratan, por ejemplo, acontecimientos mitológicos o escenas de la vida cotidiana en la corte.

El corpus de inscripciones de los tres códices existentes constituye, sin duda, el conjunto de textos más extenso. Estos libros de corteza natural se fechan en el último siglo antes de la conquista y contienen augurios, textos divinatorios y mánticos, descripciones de rituales, así como tablas astronómicas prediciendo los ciclos de Venus y de los eclipses y, tal vez, un calendario marciano. En cada sección se hallan ilustraciones de deidades acompañadas por textos jeroglíficos.